Foto:JorgePozuelo Montaña Leonesa
Solo he podido meter la segunda marcha de mi coche, pero ya siento que avanzo.
Un viaje sin destino empapándome de lo que me rodea. Las curvas son un símbolo de respeto en mi nuevo trayecto y así las paso, agarrando fuerte el volante para no caerme hacia la cuneta.
Veo pasar un arbol que me sonríe y una flor que sale de su capullo mostrándome sus colores. También veo una nube que me gotea y una roca que me lanza una piedra. Me duele el golpe, pero tras unos segundos sonrío porque hoy conduzco yo. Yo solo me marco el ritmo y eso me gusta....o no.
Saco la mano por la ventanilla para sentir el aire entre mis dedos. Llevo a mi cámara de copiloto dispuesta para el siguiente disparo, para la siguiente reflexión, para el siguiente fotograma con vida...
¿Te subes?, no es un gran coche pero prometo ponerte buena música...



