Muñeco vacío, marioneta de ciudad con alma oxidada.
No puedo distinguir el día que perdí el equilibrio.
Razón, Pasión y Deseo los perdí en distintas estaciones...
Sujeté los hilos con manos afiladas y se rompieron sin un mísero fragor que me indicase que estaba perdiendo la cordura.
Para cuando me quise dar cuenta, mi equilibrio se había desorientado y mis actos no eran meditados.
Los trenes no circulaban el día que decidí recuperar mi control y para cuando pude, la Razón era desconocida, la Pasión era indiferencia y el Deseo era desprecio...
Sueño con que la tranquilidad y el sosiego, vengan meciéndose para que devuelva el control que un día tuvo aquella marioneta de ciudad...
No puedo distinguir el día que perdí el equilibrio.
Razón, Pasión y Deseo los perdí en distintas estaciones...
Sujeté los hilos con manos afiladas y se rompieron sin un mísero fragor que me indicase que estaba perdiendo la cordura.
Para cuando me quise dar cuenta, mi equilibrio se había desorientado y mis actos no eran meditados.
Los trenes no circulaban el día que decidí recuperar mi control y para cuando pude, la Razón era desconocida, la Pasión era indiferencia y el Deseo era desprecio...
Sueño con que la tranquilidad y el sosiego, vengan meciéndose para que devuelva el control que un día tuvo aquella marioneta de ciudad...





