martes, 17 de abril de 2007

Torres electricas


No nos engañemos.Aunque la globalización nos llenen los campos de torres eléctricas por cuyos cables pasa la luz, por más que nos afeen los horizontes por una necesidad impetuosa de llevar luz a nuestras casas, nunca igualará a la luz natural de los atardeceres, de los horizontes matutinos, de ese juego de contrastes luminosos que nos ofrece la tierra.Si a esos colores, añadimos un aroma a vida, todos nuestros quebrantos se disipan por momentos.
Y es que por mucho que lo intentemos, nunca igualaremos a la naturaleza en sus caprichos.Disfrutemos de la luz natural y dejemos de lado los cables.

1 comentarios:

pemgila dijo...

Me gusta tanto la fotografia como el texto que nos hace reflexionar.
Por cierto este paisaje me suena....
Saludos